El don más precioso que podemos ofrecer a los demás es nuestra presencia. Cuando la atención plena abraza a los que amamos, florecen como las flores

Thich Nhat Hanh

Educar mindfulness va de educar con consciencia.

De proporcionar recursos para, desde nuestra propia presencia y conexión interna; modelar, guiar, acompañar y disfrutar de esa etapa vital tan trascendente para nosotros y para los niños con los que compartimos un camino educativo.

Una educación consciente y plena es el mayor regalo que, como padres o educadores, podemos dar a nuestros niñ@s.

Afortunadamente son cada vez más los blogs que hablan de crianza consciente, que nos proporcionan información desde la perspectiva del niño, que nos dan pistas de cómo cubrir sus necesidades en función de la etapa evolutiva en la que se encuentran, pero son muy pocos los que abordan la educación desde la perspectiva de las madres, padres o educadores.

Educar mindfulness pone el foco en los educadores, para reconocer sus necesidades, sus dudas, sus temores o sus conflictos a la hora de afrontar esa etapa vital. La crianza nos vuelve del revés, nos empuja a mirar hacia adentro, a revisar cómo y desde dónde hacemos las cosas.

Los niños nos demandan atención continuamente, esa que a menudo no tenemos para nosotros mismos porque andamos perdidos en el ir y venir con la mente del pasado al futuro. Nos demandan gestionar cada acto cotidiano que compartimos con ellos con muuuucha paciencia en un contexto social vertiginoso que nos aboca a la acción y que no deja tiempo para la contemplación, para la exploración, para el aprendizaje a su ritmo, ¿si no nos permitimos tomarnos nuestros tiempos, como se los vamos a conceder a ellos?

Los padres necesitamos sentir que “lo estamos haciendo bien” y muchas veces saber que lo estoy haciendo bien con mis hij@s pasa por sentir que lo estoy haciendo bien conmigo mism@.

La otra gran oportunidad de crecimiento que nos ofrece esta etapa vital, es que esa capacidad que los niños tienen de vivir el momento presente, nos arrastra a sumergirnos con ellos en el aquí y ahora. Esa presencia innata que conservan, nos contagia de su alegría de vivir, de su creatividad, de su curiosidad, despierta nuestra parte más lúdica y nos conecta con nuestra capacidad para amar incondicionalmente. Esos niñ@s que nos rodean nos remiten al niño interior que vive en nosotros y a ese SER que en esencia somos.

En esta sección encontrarás:

  • Claves para una educación consciente y respetuosa para todos.
  • Herramientas para expandir consciencia a través del mindfulness para padres.
  • Propuestas de mindfulness para niños; para compartir con los que la vida te ha puesto en los brazos y el que habita en tu cuerpo adulto 😉